En el artículo anterior estuvimos hablando sobre la importancia de la identidad personal, en este artículo veremos como se construye.
Identidad, criterio, carácter, personalidad, son palabras que se asocian a nuestra identidad personal, a esa amalgama de características que nos hacen únicos he irrepetibles en el mundo es a lo que debemos enforcar nuestros esfuerzos si queremos tener una sólida y bien marcada identidad personal .
La construcción de la identidad personal es un proceso largo y complejo.Su inicio se remonta a la infancia del individuo y transcurre junto con su vida entera, a medida que su forma de ser se adapta a sus vivencias y experiencias integrándose así a las distintas experiencias vividas, es decir, aprendizaje.
En ella confluyen otras formas de identificación que se van formando en etapas distintas y sucesivas.
Este proceso de construcción es paulatino. En él intervienen diversos rangos de experiencias, especialmente aquellas vinculadas con lo erótico-afectivo, con la integración social, con lo cultural, con lo religioso, con lo político, así como con la autopercepción y la autoestima.
En el artículo anterior vimos algunas de sus características hoy veremos su composición.
La identidad personal está conformada por los siguientes elementos:
Uno de ellos son los grupos de pertenencia, estos grupos se tratan de los grupos humanos a los que nos suscribimos, voluntaria o involuntariamente, y con los que compartimos una serie de valores, así como una historia en común. Algunos de estos pueden ser la familia, los amigos, los grupos religiosos, políticos, etc.
Otro componente importante en la identidad personal son las tradiciones y costumbres. Las culturas y los grupos humanos comparten prácticas sociales, rituales y políticas provenientes de un contexto histórico, conocimientos o fundamentos heredados, o acuerdos sociales más o menos explícitos. Todo ello forma parte del bagaje que determina socialmente la identidad personal, ya sea por ir a su favor o en su contra.
No menos importante la experiencia juega un papel primordial en la formación de la identidad personal, ya que la experiencia resume la historia personal, con todos los eventos trascendentes que pueden resultar determinantes en la personalidad, la ideología o la conducta. Dicho de otro modo, la experiencia es el relato singular e individual de cada quién.
Como hemos visto en la composición de la identidad personal entran en juego muchos factores, factores que como hemos estado analizando en este y anteriores artículos nos hacen seres excepcionalmente únicos.
Dicho tinte de singularidad nos proporciona una ventaja frente a los demás y es que nadie podrá tener la suma de nuestras experiencias y conocimientos proporcionandonos así una ventaja a la hora de hacer que dichas experiencias cobren valor, en ocasiones anteriores he hablado de propósito en la vida ya que dicho propósito es el camino por el cual hacemos que nuestra identidad personal cumpla si objetivo final.
Y ¿cuál es dicho objetivo? ¿qué propósito tiene la vida y como descubrirlo? Seguiré hablando de temas como este en los siguientes artículos, te invito a que no dejes de seguir este blog en el que estaremos abordando temas relacionados con los 4 pilares del ser como lo son la parte espiritual, emocional, mental y material.