Al principio, una frase como esta puede llegar a crear anticuerpos, sobre todo, si al «voltear» a ver a las personas con las cuales frecuentas más tiempo o actividades, son además aquellos a quienes estimas y no cambiarías por nada.
¿Entonces puede algo andar mal con esta frase?
Reflexionando sobre esta frase, tu mente puede adquirir un entendimiento claro del por qué estás atravesando las experiencias que atraviesas, inclusive cuando nada ocurre en tu vida: ¿Quizá te relacionas poco con quienes deberías estar compartiendo?
Cuando te preguntas acerca de quienes están rodeándote en este momento de tu vida, antes de empezar con la lista y nombrar uno por uno a los integrantes de tu entorno, y no los mires sólo por aspectos individuales de su ser, más bien como un todo y si ese todo es un modelo a seguir.
Por que no por aspectos individuales te estarás preguntando y la razón es que si buscas el bien en cada ser del universo has el tan temido diablo tendrá una cosa buena pero si miras el resultado global de sus echos, pensamientos, acciones obtendrás el resultado de que es en esencia ese ese ser y por supuesto queremos quedarnos con su extracto o esencia no con pequeños vestigios.
A si bien que vamos a ponernos manos a la obra y una buena forma de hacerlo es la autoevaluación.
Una forma de realizar dicha autoevaluación es plantearse preguntas como estas:
Desde mi interior hacia el entorno en el que participo:
- ¿Me alejo o me acerco de los demás?
- ¿Valoro las opiniones de quienes quieren decirme algo concreto y positivo?
- ¿Voy detrás de las personas exitosas para conocer cómo lo lograron?
- ¿Evalúo negativamente a quienes tienen éxito económico?
- ¿Brindo aportes para beneficio de los demás?
- ¿Sólo me intereso exclusivamente en mi al punto de quedarme callado sin brindar mis experiencias o conocimientos?
Desde el entorno hacia mi:
- ¿Puedo calcular en qué medida las personas se acercan a mi para pedirme ayuda o para brindarme ayuda?
- ¿Me entero de ideas positivas todo el tiempo?
- ¿Me conecto con pensamientos negativos todo el tiempo?
- ¿Siento que evalúan injustamente mis resultados de forma constante?
- ¿Las personas se acercan a mi o me causa mucho trabajo desarrollar posiciones de liderazgo?
- ¿Cuando trabajo en equipo las personas la llevan bien conmigo?
En mi familia
- ¿Soy respetado por lo que soy?
- ¿Soy exigido por lo que debo ser?
- ¿Mi familia cree en mi?
- ¿Brindo apoyo a mi familia de alguna forma?
- ¿De qué forma me apoya mi familia?
Necesitamos ser muy objetivos para identificar quién forma nuestro entorno emocional activo de mayor aporte o quien está debilitando la energía de mis emociones.
Esto significa que no todos son capaces de influenciar en ti de forma tal que obtengas puntos a favor o en contra que terminen por definirte.
Es complicado evaluar qué es lo que de este entorno puede estar sumando o restando si únicamente nos centramos en las personas.
Además: recuerda que tú formas parte del entorno también.
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