Empecemos por aclarar que en este blog no vamos a tocar cosas fribolas de estética, o cuestiones vanas sobre como vestir y cosas así por el estilo.
Si bien el tema de la imagen tiene una relación directa con ello, no solo se limita a como te ves en tu apariencia física, el tema de la imagen pública tiene que ver con esa percepción compartida que crea una respuesta unificada, esto quiere decir que todas nuestras audiencias perciben algo sobre nosotros y todas así mismo lo perciben de la misma manera.
Ello nos lleva nuevamente a el concepto básico de la imagen que ya hemos mencionado antes en este blog de que la imagen es percepción, de ahí la importancia de como se configura este proceso físico psicológico de nuestra imagen en la cabeza de nuestros receptores.
De una forma sencilla podemos recordar que este proceso que parece simple pero complejo cuando se analiza con cuidado se lleva acabo de la siguiente manera, recibimos un estímulo a través de nuestros sentidos, dichas sensaciones viajan a través de nuestro sistema nervioso, convirtiéndose lo que se percibe en información, que a u vez nuestro cerebro decodificara y transformara en imágenes que basadas en nuestro conocimiento previo sobre algo o alguien, tendrán un juicio de valor, el cual nos permitirá colocar una etiqueta y con ello una opinión.
Debemos añadir que dichos estímulos pueden ser verbales y no verbales, y eso es precisamente lo que queremos ayudarte a mejorar aquí, esa imagen mental de ti que queda en la cabeza de los demás cuando te perciben.
Y es que la importancia de todo esto es que esa imagen que transmitimos se convierte en nuestra identidad, que sumada al tiempo sera nuestra reputación, y una vez formada esta así sera nuestra aceptación hacia los demás.
Quizás tu en este momento tendrás ese dialogo mental de «me importa realmente poco lo que piensen los demás de mi, por que lo importante es lo que se que yo soy, no lo que los demás piensen que yo soy» y sabes, tienes algo de razón, pero déjame decirte algo… El fundamento de la imagen es la esencia, y primero hay que ser para luego parecer, pero como en toda regla hay que tener en cuenta que no solo es la regla sino el marco que la rodea y en este caso de la imagen si solamente eres y no lo pareces nadie te va a creer, de igual manera en el sentido contrario.
Ahora bien en ese orden de ideas podemos decir que fondo sin forma no es nada y forma sin fondo tampoco lo es, la pregunta es…sabes que estas diciendo sin palabras ? ¿sabes si lo que dices con ellas tiene coherencia con lo que dices sin ellas?
Quieres saber más sobre lo que comprende el fascinante mundo de la imagología, no te pierdas nuestro siguiente articulo donde estaremos ampliando a fondo más temas relacionados con el fascinante mundo de la imagen pública estratégica.